Pensar y agradecer – ¡Feliz año nuevo!
Un día mi carrera en el CONICET llegó a su final. Me lo avisaron por mail. Según leí en los diarios, mi módico sueldo se había vuelto indispensable para pagar las leliqs que honestos inversores extranjeros habían comprado para expresar su confianza en el futuro del país. Así que allá …